Los arcos caídos, también conocido como pie plano, es un colapso del arco del pie que puede causar dolor, fatiga y afectar nuestro andar. Dolores que se pueden trasladar a las rodillas, piernas y caderas.

El pie plano es un pie que presenta una bóveda plantar con menos altura de lo normal. Normalmente se acompaña de un aumento de la anchura de la zona del mediopie, debido a la caída del arco a la zona interna.

El arco está formado por los huesos del calcáneo (talón), astrágalo (tobillo), navicular, cuneiforme y metatarsiano, además de ligamentos y tendones. El arco permite que el pie soporte el cuerpo cuando está en posición vertical.

Tenemos que comentar que aunque provocan dolor, bien tratados permiten hacer una vida normal. Eso sí, es necesario acudir a un especialista para saber de qué tipo de pie plano se trata y cuál es el mejor tratamiento.

SÍNTOMAS

Además del aspecto que posee un pie plano, en el que se puede apreciar que hay menos arco de lo normal, existen otros síntomas que pueden estar indicándonos que sufrimos esta afección:

Dolor en la musculatura de la zona interna de la pierna: al estar trabajando muy forzado, debido a que el pie cae hacia dentro, se produce tendinitis y aparece el dolor.

Dolor en el dorso al hundirse el pie: los huesos en la zona dorsal arriba se pellizcan y se producen picos artrósicos.

CAUSAS

Como curiosidad se debe comentar que nacemos con los pies planos, pero lo normal es que sea un pie plano flexible y que, con el tiempo y el crecimiento del niño, se corrija.

No obstante, también puede darse el caso de que un adulto, con un pie normal, desarrolle un pie plano a causa de una disfunción tibial posterior. Esto significa que el músculo que sujeta el arco deja de trabajar provocando que el pie cada vez se caiga más hacia dentro.

DIAGNÓSTICO

Para diagnosticar esta patología correctamente, existen sistemas de análisis de la huella con plataforma de presiones, de esta manera vemos en el ordenador cómo es la huella y con eso podemos determinar el diagnóstico.

TRATAMIENTO

En niños, lo más importante es hacer un buen diagnóstico porque puede ser un pie que se pueda corregir con ejercicios de potenciación. Pero a partir de los 4 años, quizá haya que hacer plantillas personalizadas para cambiar los ejes de alineación del pie y que esos músculos empiecen a trabajar de forma diferente. En otros casos, también habrá que valorar la operación.

En adultos, lo más importante es hacer una buena plantilla personalizada que minimizará las consecuencias de un pie plano.

Los tratamientos siempre deben ir asociados a ejercicios tanto de estiramientos como de potenciación. La posible operación sería otro tratamiento, siempre partiendo de un buen estudio biomecánico de la pisada y valorando todas las posibilidades.

Puede ser causado por pueden incluir lesiones de tobillo / pie, artritis, daño en el tendón, edad o, a veces, puede ocurrir después del embarazo.

Los síntomas de los Arcos caídos incluyen no poder deslizar los dedos debajo de los arcos; un rodar hacia adentro de pies y tobillos al correr; y problemas de rodilla debido a la falta de apoyo de los pies.

Los ejercicios de ortótica, análisis de la marcha y ejercicios y sesiones descalzos pueden ayudar

 

Like
Like Love Haha Wow Sad Angry
1
[instagram-feed]

Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here