Practicar running durante la gestación tiene varios beneficios a largo plazo como: facilitar el control de peso, reducir el riesgo de desarrollar preeclampsia (presión alta durante el embarazo), mejorar la postura corporal, (lo que ayuda a evitar dolores lumbares); además de facilitar la recuperación después del parto.  A su vez, para el bebé también es un beneficio, pues disminuye el riesgo de peso elevado al nacer, lo que podría generar que el parto sea vía cesárea.

Newton Running, el calzado que está diseñado para running, tiene una suela más delgada desde el talón hasta la punta del pie, lo cual permite la posición más natural del correr, recomienda que durante el embarazo se sigan las siguientes recomendaciones:

  1. Siempre calentar y estirar.

Para evitar lesiones mientras se calienta, estira o corre, es importante utilizar zapatos deportivos adecuados y correr sobre superficies lisas para reducir el riesgo de lesiones y caídas. Debido a que en el embarazo se incrementa la laxitud ligamentosa, es decir, articulaciones más flojas que pueden provocar esguinces a causa de los cambios hormonales, se debe buscar la forma de correr con una buena postura. Newton Running ofrece una gama de tenis que por su tecnología permite que al correr se mantenga la postura natural y así evitar cualquier situación anómala.

 

  1. Planificar la ruta para reducir el riesgo de caídas.

Evita colinas empinadas, muchos escalones o senderos estrechos, debido a que las caídas durante el embarazo pueden resultar peligrosas y llegar a afectar al bebé directamente. Es importante evitar senderos que no tengan un piso firme, con el propósito de evitar accidentes.

 

  1. No exigirse demasiado.

 

Si ya practicabas running puedes seguir con tu entrenamiento durante el embarazo, sólo sí las condiciones lo permiten, sino se tendrá que adaptar al actual estado físico. Si no se ha practicado es mejor que sólo se haga una caminata corta.  A medida que el bebé crezca y comprima tus pulmones, notarás que disminuye la capacidad para inhalar aire, por lo que hay que aprender a escuchar el cuerpo.

  1. Beber agua antes, durante y después de la actividad física.

Para prevenir el parto prematuro es recomendable beber abundante agua. Una mujer embarazada necesita más de 2 litros de agua al día para tener una adecuada cantidad líquido amniótico, (líquido que rodea y amortigua al embrión y al feto en desarrollo), lo que permite al feto moverse adentro de la pared del útero.

  1. No hacer ejercicio durante más de una hora.         

Los médicos recomiendan realizar 30 minutos de ejercicio moderado a mujeres que no realizaban ejercicio antes del embarazo y una hora a aquellas que tienen una actividad física constante. Sin embargo, la salud se debe de evaluar y asistir con un médico para evitar riesgos.

Sporty pregnant woman in sportswear jogging on white background. Dynamic movement. Concept of healthy life
Silhouette of young mother enjoying motherhood

 

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