Tanto para principiantes como para corredores experimentados, si tu zapatilla no es la adecuada, puedes causarle mayor carga a las articulaciones tales como la rodilla y la cadera, que pueden conducir a la degeneración prematura de la columna vertebral y otros problemas ortopédicos.

Elegir el calzado adecuado puede, además de ayudar a correr mejor, prevenir lesiones futuras, por ende te mostramos lo siguientes consejos para que puedas elegir correctamente tus zapatillas.

 

1.-El tipo de suelo: Hay varios tipos de terreno donde se puede entrenar, a veces por un cambio de entrenamiento, a veces por elección. Para parcelas con pendientes, por ejemplo, se recomienda una zapatilla con una suela específica que permita un mejor agarre.

 

Asfalto: además de amortiguación y flexibilidad, el calzado para el asfalto deben estar fabricados con un tejido más transpirable, ya que en esta superficie se absorbe una gran cantidad de calor, y es importante que los pies estén bien ventilados para evitar ampollas y otros problemas.

 

Tierra: para este tipo de suelos te aconsejamos una zapatilla con suela con ranuras, lo que garantizará más tracción y menos posibilidades de que resbales. Recuerda que para tener mayor estabilidad y una mayor absorción de impactos, se recomienda optar por modelos con suelas más anchas y la entresuela muy suave.

 

Césped: a pesar de ser un piso “más suave”, es necesario optar por una zapatilla con un buen sistema de tracción y con surcos a lo largo de la suela. Como el pasto no pide mucha amortiguación, invertí en modelos que proporcionan una buena estabilidad y con tejidos impermeables, para evitar correr con los pies mojados.

 

Arena: por ser un suelo blando, la arena no requiere amortiguación. Algunas personas incluso prefieren correr descalzas. Pero cuidado: correr sin zapatillas puede hacer daño y quemar tus pies. Opta por los modelos más bajos y más livianos. Si la arena está cerca del mar, optar por calzados con un buen sistema de salida de agua o drenaje.

2.-Antes de la carrera, a probar en la práctica: Si compras zapatillas, pruébalas primero durante la semana en un entrenamiento más corto, o incluso de camino al trabajo, por ejemplo. Con esto, las zapatillas resultarán más cómodas para una prueba de larga distancia.

3.-Reemplaza las zapatillas al menos dos veces al año: Hay que tener en cuenta que cuanto más corres, más gastadas están. Si bien esto depende de cada modelo, normalmente una zapatilla tiene una vida útil de entre 500 a 800 kilómetros. Si tienes alguna pregunta acerca de cuándo es el mejor momento para comprar unas nueva, examínalas y evalúa su desgaste.

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